Desafío Alimentario Global

Las Naciones Unidas estima que la población mundial llegará a un asombroso número de 9.8 billones de personas en el 2050. Utilizando las prácticas actuales de producción de alimento, no sería nada realista esperar alimentar a tantas personas. Evonik considera que la tarea de alimentar a las siguientes generaciones es un desafío. Un desafío alimentario global.

Las Naciones Unidas estima que la población mundial llegará a un asombroso número de 9.8 billones de personas en el 2050. No sería nada realista esperar alimentar a tanta gente utilizando las prácticas actuales de producción. Lograr la seguridad alimentaria mundial para las siguientes generaciones, a la vez que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y se protegen valiosos ecosistemas asociados con la producción de alimentos, es una tarea que muchos creen que es una crisis en proceso de desarrollo.

Evonik ve las cosas de otra manera. Con nuestra mentalidad científica y tecnología avanzada, enfrentamos a los hechos. Se requerirá de un esfuerzo coordinado global, pero el desafío es superable.

Una gran porción del crecimiento de la población mundial se producirá en África subsahariana, una región donde un cuarto de la población se encuentra en desnutrición. Aumentar la productividad en África subsahariana, donde los rendimientos de cereal son los más bajos en todo el mundo a pesar de la gran cantidad de tierras cultivables, podría hacer una contribución decisiva – precisamente donde se espera que la necesidad será particularmente alta. Una razón por los bajos rendimientos se debe al hecho que la región es extremadamente afectada por el cambio climático, y en el pasado reciente, la sequía y severas inundaciones han aniquilado a las cosechas y a los animales de granja.

Cambio en las prácticas actuales

La productividad agrícola ha mejorado enormemente en las últimas décadas, pero su impacto ambiental se ha vuelto insostenible. La producción agrícola causa casi un cuarto de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, utiliza más de un tercio de la tierra y es responsable del uso de más de dos tercios del total de agua dulce de ríos, lagos y acuíferos. Si las prácticas actuales agrícolas continúan, la huella ecológica llegará a ser aún mayor, causada en parte por el aumento en el consumo mundial per cápita de carne, pescado, huevos y lácteos, a medida que aumenta la afluencia en los países en desarrollo. Aproximadamente un cuarto del alimento mundial se pierde o se desperdicia entre el campo y el tenedor. Incluso al reducir esta tasa a la mitad podría acortarse la brecha alimentaria en alrededor de un quinto para el 2050.

La producción de carne de res genera seis veces más emisiones de gases de efecto invernadero por unidad de proteína que la producción porcícola, avícola o de huevo. Cambiar sólo un quinto del consumo global de carne de res a otras carnes, huevos o pescados podría ahorrar cientos de millones de hectáreas de tierra. Al utilizar aditivos especiales para alimento balanceado, como la metionina, para una nutrición específica, se puede reducir aún más el uso de tierra, así como la demanda de agua.

La acuacultura se ha expandido, produciendo casi la mitad de los pescados consumidos en el 2009, pero todavía hay algo de dependencia de peces silvestres capturados para su uso en el alimento balanceado. Al utilizar aditivos vegetales sostenibles, las granjas de peces podrían aumentar enormemente la producción de peces por unidad de tierra y agua, a la vez que ayudaría a reducir la sobrepesca en los océanos del mundo.

Nuevos conceptos de alimentación traen un progreso significativo

Estos son sólo algunos ejemplos de las medidas que se pueden realizar con la tecnología y recursos actuales. La línea de negocios de Nutrición Animal de Evonik apoya a la industria agropecuaria en su progreso significativo para aumentar la eficiencia, producción y salud animal, y a la contribución de la sostenibilidad en términos de reducción de emisiones al aire, tierra y agua.

No hay una sola solución mágica cuando se trata de alimentar a las futuras generaciones. Se requerirá de un esfuerzo coordinado a escala mundial que involucre a las partes interesadas gubernamentales, ONG, académicas y empresariales. Se requerirá de una actitud de "sí, se puede": si todos hacemos lo que podemos y contribuimos de nuestra propia manera, la humanidad podrá superar una de las mayores amenazas que enfrentaremos en el futuro.

Es por eso que Evonik ve la tarea de alimentar a las poblaciones en crecimiento no como una crisis en proceso de desarrollo, sino como un desafío. Un desafío alimentario global.